diciembre 15, 2008

Escándalos oportunos de fin de año...

ADVERTENCIA: El contenido de este post no es apopiado para menores de edad o gente extremadamente moralista...

Siempre ha habido en el mundo escándalos en el medio de la farándula, y mucho se habla de que estos, más que simples coincidencias, son trucos publicitarios para atraer la atención hacia cierto artista, aunque esto no es ningún secreto para muchos.

Y esque tal parece que ya una simple boda,javascript:void(0) un hijo o un divorcio no es suficiente para atraer la atención del espectador y generar ventas, o al menos no para algunos, quienes al parecer han recurrido a métodos mucho más agresivos para hacerse notar. Luego, fingen demencia y hasta inventan juicios para hacerse pasar como inocentes, como víctimas y complementar el teatrito. Algunos artistas hasta se creen sus propias mentiras.

He aquí algunos escándalos que han pasado en México en los últimos meses, o quizá semanas, que pueden estar relacionados con lo que digo:

Empiezo por la tierna y pueril Belinda, a quien supuestamente su ex novio la grabó vía webcam cuando ella se quitó la blusa y dejó mostrar uno de sus senos.

Pero curiosamente en un programa de TV Azteca había salido que la cantante en este año nomás no había vendido.

Siguiendo con los escándalos sexuales, tenemos a Noelia, cuyo video porno salió en versión completa y extendida hace poco, pero casualmente la cantante promocionó su disco acústico durante una presentación el 8 de Diciembre...

Como último ejemplo, la noticia más reciente: La revista de playboy en su edición Decembrina, publicó fotos de una modelo haciendo alusión a la virgen María.

Poco después, obviamente hubo gente escandalizada por este hecho, por lo que la revista pidió disculpa pública diciendo que en ningún momento la intención fue de ofender (sin embargo, las fotos ya están en la web y los ejemplares no se retiraron del mercado, vaya que si están arrepentidos).

¿Escándalos, coincidencias o publicidad? Ya saben, por aquello de la tan conocida frase de "el sexo vende", en el último caso, pues es sabido por muchos que los creyentes cada vez son menos, ¿también las religiones necesitarán de una manita (en el sentido de ayuda, no en el que están pensando)? aún con todo, les dejamos a estos tres casos el beneficio de la duda.

diciembre 14, 2008

24

24

Es el número exacto de imágenes por segundo que es necesario percibir por el ojo humano en movimiento secuencial para que el cerebro lo traduzca en un movimiento real. Ni una más, puesto que el ojo comenzaría a verlo como algo en cámara lenta, ni una menos pues se crearía el efecto de cámara rápida…

24 imágenes por segundo, y así en un segundo he sentido que se me han ido estos 24 años que tengo de vida, aunque bien vividos diría yo, puesto que han estado llenos de aprendizaje (aunque muchas veces del modo difícil).

Y en estos días me he dado cuenta de que mucho ha valido la pena. He buscado amistades y he encontrado compañeros de vida. He conocido hombres en busca del amor y, aunque aún no se si exista un “y vivieron felices para siempre”, he encontrado la mujer que puedo y quiero ser. También he buscado el sentido de la vida y he encontrado lo que quiero después de ella.

Cuando era pequeña, siempre tuve la idea de que yo moriría muy joven. Nunca pensé llegar hasta esta edad. Ahora tengo 24 (más me vale hacerme a la idea) y me gusta poder voltear atrás y saber que, aunque no he llevado casi nunca una vida “normal”, soy feliz con lo que tengo y hago, que con el tiempo va mejorando, y ya pronto seré una persona independiente.

Aunque todavía me queda mucho por hacer, crecer, vivir, conocer, aprender, soñar, construir, planear… y la escena de la película de mi vida, que corre a 24 imágenes por segundo, seguramente pronto será muy distinta a la que se ha visto hasta hoy.

diciembre 10, 2008

Perfiles: Asesinos seriales parte 1 de... no sé cuántas

Para que un asesino sea catalogado como “serial”, es necesario que cometa al menos tres asesinatos seguidos en intervalos de tiempo determinados, que puede ser de días, meses o incluso años. Matan comúnmente en un área específica, seguramente cerca de sus casas o sus trabajos.

El motivo de su crimen no es material sino psicológico, muchas veces las víctimas le representan algo traumático de su vida de lo cual no se han podido liberar, o le representan un trofeo, matan para su propia satisfacción sexual, por sadismo, o el acto en sí es para ellos su forma de demostrar superioridad ante el mundo.

Algunos fueron personas que sufrieron algún tipo de abandono que ocasionó un aislamiento social, y durante estos largos periodos de soledad fueron creando fantasías en su mente que involucraban homicidios, violaciones y otros actos violentos, y estas fantasías fueron desarrollándose hasta transformarse en deseos, metas, razones de vivir.

Algunos expertos distinguen dos tipos de asesinos seriales:

Los organizados, que son la mayoría, podrían pasar por personas normales, incluso atractivas. Uno no se imaginaría lo que pasa por sus cabezas, y ellos están perfectamente conscientes de sus actos, saben que lo que hace está mal pero no les genera ningún remordimiento. Por el contrario, se sienten orgullosos, superiores. De hecho, muchos de ellos juegan a ser “Dios” pues sienten que tienen el poder de la vida o la muerte en sus manos, además de que poseen un alto coeficiente intelectual. Este tipo de asesinos siempre siguen un patrón ordenado a la hora de matar: el arma, el tipo de persona, el procedimiento, el motivo, etc. Es decir, son metódicos y rutinarios. Se podría decir que tienen un sello particular.

Los desorganizados en cambio no siguen un patrón, un día pueden matar con arma blanca, otro día con un revólver, otro día asfixiar. Por lo regular por lo mismo son más fáciles de capturar, además de que algunos de estos sí tienen algún tipo de desorden mental como paranoia, y otros cuantos tienen bajo nivel intelectual, y sus actos comúnmente son motivados por toda una vida de frustraciones. Es decir, que matan porque solo así se pueden sentir realizados, superiores.

Para entender un poco más lo que hay en estas mentes, es necesario ver el trasfondo en la vida de esas personas, y cuando esto se hace, es evidente que son personas que sufrieron de abusos durante su infancia o adolescencia del tipo sexual o psicológico, también hay factores como el uso de drogas o alcohol en exceso o el sentimiento de odio hacia la sociedad culpándola por sus fracasos.

Continuará… (tal vez)

noviembre 19, 2008

Se rentan niños... para pedir limosna

"Ayudas más si no les das" Dice (o decía) una campaña de Gomez Palacio, hablando de la gente que pide dinero en la calle. Luego yo me preguntaba si no sería después contraproducente no darles, pues al no conocer otra fuente de ingresos igual de fácil y cómoda, el siguiente paso podría ser robar o asaltar a mano armada...

Pero luego me llegó un mail que hablaba de un reportaje del 2007 que se hizo en el programa de facundo "INCÓGNITO" en el que se descubría un supuesto negocio en el que rentan niños a las "marías" para causar lástima, cosa que dudé por un instante pero luego en internet me encontré con esta noticia del 2003 en la que AFIRMAN este hecho. Tienen a los niños drogados todo el día para que no den lata, y se los sueltan a cualquiera que llegue a solicitarlo por una cantidad que varía desde los 400 a los 1000 pesos...

¿Hasta dónde hemos llegado?, ¿Ayudas más si no les das?

Luego seguí navegando por la red buscando más información y me encontré con comentarios de blogs de gente de diferentes partes de México en los que decían que en sus comunidades también se practicaba este delito, las marías en las fronteras rentan niños para darle lástima a los gringos. Y entonces descubrimos una nueva fuente generadora de drogadictos y delincuentes... y ¿quién hace algo?

noviembre 17, 2008

La música de mi cabeza, esa que llevo en las venas...

Dicen que el amor es lo más importante en la vida, que sin amor nada de lo que has hecho o tienes tendría sentido, tendrías una vida vacía. Y la música también. Mi abuelo paterno tiene una enfermedad, Alzhéimer, en la que ya llegado a perder no solo gran parte de la memoria sino también el sentido, la razón, la moral. Esa enfermedad ha sido como tener el retroceso de adulto a bebé, se le tiene que bañar, poner pañal, dar de comer, cuidar de que no se caiga, que vigilar para que no se quite las curitas cuando se corta y que rogar para que se meta a bañar. Ha llegado al punto en el que cree que su esposa (mi abuela) es su mamá. Si es de noche y le dicen que ya se vaya a dormir, dice “mi mamá”, pues no quiere irse solo a la cama. Si se cae y llora, dice “mi mamá” porque quiere alguien que lo consuele, que esté con él. Si va a comer, quiere que su “mamá” lo acompañe cuando se sienta a la mesa. Además de todo, padece de diabetes, y cuando sus niveles de azúcar andan mal (que son la mayoría de las veces) se pone de muy mal humor y pelea con todo el que se topa.


En su tiempo, mi abuelo fue músico. Tocaba, si mal no recuerdo, el violín, el bajo, la guitarra, la batería y cantaba. Y este fin de semana que mi papá vino de visita de Aguascalientes, fuimos de visita a casa de mis abuelos. Mi tía, la que se encarga de ellos, tuvo la idea de sacar la guitarra para ver si mi abuelo se acordaba de cómo tocarla, y cuando pasó por ahí con ella para irla a limpiar, él la vio y de inmediato le gritó “presta pa’ acá”. Le pusieron la guitarra en las manos y empezó a angustiarse porque estaba desafinada, decía que él no sabía. Afinamos la guitarra y mi papá y yo nos pusimos a tocar y cantar unas canciones, y fue mágico el cambio de actitud, fue increíble ver como las canciones y la música le hacían traer imágenes a su cabeza que probablemente él ya no sepa el por qué están ahí y que probablemente cuando vuelva a ir no volverán a surgir. Fue genial escuchar como cantaba, aunque con las letras cambiadas, y se echaba sus gritos rancheros, y decía “échele”, y nos señalaba a mi papá y a mi ante los otros que estaban ahí, como diciendo “estos dos desconocidos tocan y cantan bien, son a toda madre”.


Y lo más maravilloso fue descubrir que el oído musical no se pierde con el Alzheimer. El señor Hilario García podrá no reconocer a sus hijos, podrá pensar que su esposa es su madre, y seguramente no tiene la más mínima idea de que soy su nieta, pero puedo asegurarles al 100% que en una de las canciones que estaba tocando y cantando, el señor me estaba haciendo “la segunda” y cuando yo le hacía segundas a mi papá y mi abuelo le agarraba la onda a la canción, en partes nos hacía una tercera. Me gustaría saber de qué era capaz cuando estaba al 100, y que pensaría si supiera que esas capacidades no se perdieron, que se han transmitido con las generaciones. Me gustaría agradecerle (aunque no fue por voluntad) el haberme heredado la música… esa que está en mi cabeza, esa que llevo en la sangre.