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febrero 02, 2010

Sueños... ¿premonitorios?

Probablemente nadie me lo vaya a creer, pero hace unos días tuve un sueño, y creo que sólo se lo conté a una persona.

Iba yo con un amigo por las calles de Torreón, me dirigía según recuerdo hacia mi casa, pero noté un detalle extraño: en la puerta de cada casa había un soldado en posición de firmes, como resguardando la entrada. Conforme ibamos avanzando, la situación se ponía cada vez más tensa, pues ya no solo se quedaban ahí afuera de las casas, sino que apuntaban a los coches que pasaban, como buscando a alguien. Luego comencé a ver cómo volteaban hacia una dirección y comenzaban a disparar, como si hubiera comenzado una cacería.

Doblamos hacia una calle que debíamos tomar, y sin querer entramos en la línea de fuego, pues venían detrás de nosotros muchos camiones, ya todos apuntando hacia una casa que se encontraba más adelante en la misma dirección a la que teníamos que ir. Dimos vuelta a la derecha para salir de ese camino. Después de unos minutos, volvimos a asomarnos a ver si ya era posible ir hacia allá (no se, algo tenía que hacer ahí, muy importante, que no podía esperar) y la escena era terrible porque de pronto vi que los soldados que estaban en aquel punto, comenzaron a correr en retirada, gritando: ¡Una bomba!

Lo siguiente que recuerdo es que yo también corrí, nuevamente hacia la calle que había tomado para esconderme por primera vez. Me tiré al piso y me cubrí la cabeza, y entonces... desperté.



A los pocos días de esto, ocurrieron hechos muy lamentables en Torreón, y a lo largo de esta semana se han sucitado varias persecuciones con balaceras, cobrando vida de algunos inocentes. Mi ciudad está en guerra, al igual que otras en el país. Tenía plan de visitar a mis amigos y familiares, pero el miedo general los mantiene adentro de sus casas.

No creo en los sueños premonitorios, pero... la coincidencia me sorprende demasiado. Tanto, que creo que, aunque tenga muchas ganas de ir por unos días a mi tierra, lamentablemente esto tendrá que esperar, hasta que se calmen las cosas.

marzo 16, 2009

Cerca,

Ibamos en camino a nuestro compromiso con unos minutos de retraso, pero sabíamos perfectamente dónde era el lugar en el que teníamos que trabajar. Es por eso que el conductor de la camioneta no dudó en dar vuelta en esa esquina y dirigirse directamente hacia la casa, y a muy alta velocidad. Pero ahí estaban ellos, en la entrada, por la parte de afuera, ignorantes de nuestra identidad. Ellos tan solo vieron una camioneta que se acercaba directo hacia ellos a toda velocidad. Por eso no dudaron en desenfundar la pistola y cortar cartucho, y dirigir el arma hacia nuestro vehículo. El conductor, ajeno por completo como suele ser su costumbre y rayando casi en la imprudencia, no se inmutó y siguió avanzando hasta emparejarse con las personas de la entrada, quienes eran el dueño de la casa y aparentemente uno de los guardaespaldas.

- "Venimos a trabajar en la fiesta"
- ¿Qué fiesta?

La pregunta nos dejó un poco más helados de lo que ya estabamos. Bastaba con que el interlocutor no creyera la única y verdadera explicación del porque estabamos ahí, para que presionara el gatillo. El silencio de tres segundos después de dicha pregunta nos pareció una eternidad, hasta que el mismo sujeto dijo:

- Ah, la reunión, si, pásenle...

Al final de la fiesta, entre risas, el dueño de la casa se disculpó por el recibimiento, diciendo"esque ahorita está cabrón", seguido de otras frases que nos hicieron reir más por los nervios que por otra cosa, que enunciaban "dos pasos más y si les tirabamos" o "nomás porque vimos que venían mujeres a bordo".

En ese momento, aunque estaba asustada, no supe lo cerca que estuvimos de morir. Fue hasta que estuvimos en casa de la mamá de uno de nosotros pues nos contó que ella había tenido una amistad con el dueño de esa casa y que tuvo que alejarse de él por el peligro en el que constantemente se encontraban...

febrero 20, 2009

Los Dioses aman a Nubia, o la esperanza de un pueblo por recuperar la tierra perdida...




El musical de Aida, cuya música fue escrita por Elthon John, cuenta acerca de la toma de un país llamado Nubia por el ejercito de Egipto. Raptan a varias mujeres para convertirlas en esclavas, entre ellas a Aida, que es hija del rey. En el final del primer acto (regularmente algo así como un pre-clímax en los musicales, o donde se plantea de lleno la problemática de las historias que se cuentan) los encarcelados cantan "The Gods love Nubia" (los dioses aman a Nubia), la cual es una plegaria y un llamado al pueblo a seguir creyendo en su país, el recordar cuán gloriosa es su tierra y pensar que la situación de opresión actual es efímera, y que todo va a volver a la normalidad.

En mi región estamos viviendo una guerra de conquista por parte de la delincuencia organizada. Todos aquí podemos ver una diferencia muy marcada de dos años hacia acá, puesto que antes de que todo esto sucediera, nuestra región era tierra bendita, segura, sin desastres naturales, ni si quera hay nevadas (si acaso una cada 30 años), en donde podías bajarte de tu auto a comprar algo en la tienda sin temor de dejar tu coche abierto. No se sabía casi de secuestros, personas desaparecidas, armas de alto calibre, granadas, matanza de policías o jefes de policías... ahora todo ha cambiado. Pero escuchando esta canción, tuve ganas de soñar que mi región es como Nubia, y que sus habitantes somos su espíritu clamando por paz, confiando en que todo volverá a la normalidad...

Aquí una traducción de la letra, traté de hacerla lo más textual posible sin que perdiera mucho sentido, pero les recomiendo que la bajen de internet con el CAST original, y la escuchen en inglés:

Tómame en mis sueños recurrentes, alegremente como una danza infantil, dentro de un sabor más de libertad, una mirada de anhelo más hacia atrás.

En el dominio de la música sombría no debo nunca, ¡nunca! entender... Déjame caer en el más dulce coro de otra tierra...

Los dioses aman Nubia: la hermosa, dorada, la radiante, la fértil, la suave, la bendita. El dolor de Nubia es momentáneo: la desolación, el sufrimiento, el saqueo, la opresión...

Los dioses aman a Nubia, su gloriosa creación. Sus canciones dulcemente rolan por la cosecha...

Las lágrimas de Nubia son aberración pasajera, se lavarán en el río y nunca serán lloradas de nuevo...

Los dioses aman a Nubia, tenemos que seguir creyendo, aunque esté dispersa y dividida nosotros seguiremos siendo su corazón...

La caída de Nubia es efímera y fugaz, el espíritu seguirá ardiendo aunque la carne se caiga.