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mayo 15, 2009

Curiosa vida, curiosa muerte...




Es curiosa la vida y curiosa la muerte también. Al parecer llega un momento en que una persona está muy enferma y está sostenida a esta vida con un hilo muy delgado que puede romperse en el primer descuido... o hasta por voluntad del propio enfermo.

Uno no decide cuando nacer. No es conciente. Incluso somos producto de una casualidad. Tampoco decidimos (en la mayoría de los casos) cuando irnos, a menos de que hayamos llegado a cierta edad, o hayamos vivido algo con lo que logamos superar el miedo a pasar esa puerta misteriosa, de la que mucho se habla pero en realidad nadie sabe si en verdad existe, o qué hay detrás de ella.

Así es. No se sabe si la muerte es un descanso eterno, o es una inconciencia infinita, o si la mente viaja a otro lugar.

Yo desde hace muchos años soy de la idea de que te mueres y ya, es el fin. Si hay otras vidas u otros universos paralelos, u otras formas de la conciencia, aún no está comprobado. Por eso, todo lo que queramos hacer, disfrutar, lograr, decir... tenemos que hacerlo en ESTA vida, que es la única que tenemos, o al menos es la única de la que somos concientes. Y sobre todo con las personas, tenemos que disfrtuarlas ahora que las tenemos.

De pronto un día vamos a despertar y ver en el espejo un cuerpo cansado, arrugado y lleno de achaques, y vamos a reclamarle a la vida: ¿por qué me hiciste esto? pero la vida nos responderá: Yo no te lo hice, te lo hiciste tú mismo.

Tal vez cuando muera voy a tener que retirar mis palabras, tal vez pasemos a un estado muy elevado en el que mejores cosas serán posibles...

No lo se.

marzo 16, 2009

Cerca,

Ibamos en camino a nuestro compromiso con unos minutos de retraso, pero sabíamos perfectamente dónde era el lugar en el que teníamos que trabajar. Es por eso que el conductor de la camioneta no dudó en dar vuelta en esa esquina y dirigirse directamente hacia la casa, y a muy alta velocidad. Pero ahí estaban ellos, en la entrada, por la parte de afuera, ignorantes de nuestra identidad. Ellos tan solo vieron una camioneta que se acercaba directo hacia ellos a toda velocidad. Por eso no dudaron en desenfundar la pistola y cortar cartucho, y dirigir el arma hacia nuestro vehículo. El conductor, ajeno por completo como suele ser su costumbre y rayando casi en la imprudencia, no se inmutó y siguió avanzando hasta emparejarse con las personas de la entrada, quienes eran el dueño de la casa y aparentemente uno de los guardaespaldas.

- "Venimos a trabajar en la fiesta"
- ¿Qué fiesta?

La pregunta nos dejó un poco más helados de lo que ya estabamos. Bastaba con que el interlocutor no creyera la única y verdadera explicación del porque estabamos ahí, para que presionara el gatillo. El silencio de tres segundos después de dicha pregunta nos pareció una eternidad, hasta que el mismo sujeto dijo:

- Ah, la reunión, si, pásenle...

Al final de la fiesta, entre risas, el dueño de la casa se disculpó por el recibimiento, diciendo"esque ahorita está cabrón", seguido de otras frases que nos hicieron reir más por los nervios que por otra cosa, que enunciaban "dos pasos más y si les tirabamos" o "nomás porque vimos que venían mujeres a bordo".

En ese momento, aunque estaba asustada, no supe lo cerca que estuvimos de morir. Fue hasta que estuvimos en casa de la mamá de uno de nosotros pues nos contó que ella había tenido una amistad con el dueño de esa casa y que tuvo que alejarse de él por el peligro en el que constantemente se encontraban...

febrero 17, 2009

La ocasión la pintan calva




Hablaré de mitología.

¿Alguna vez han escuchado la frase de "la ocasión hay que tomarla por los pelos" o "la ocasión la pintan calva"?

Pues resulta que hace poco aprendí que este dicho viene de la mitología, de una Diosa llamada Ocasión, a la cual comúnmente se le representaba por los pintores romanos y los escultores griegos con alas en los pies para simbolizar la rapidez con que pasaba, y con una abundante cabellera en los costados de la cara, pero completamente calva de la nuca. De ahí el dicho, puesto que ya desde tiempos ancestrales es sabido que las oportunidades hay que tomarlas en el momento en que las tienes de frente, pues una vez que pasan, ya no hay modo de volver a recuperarlas.

Y bueno, en la vida he perdido muchas oportunidades por las razones equivocadas: miedo, "lealtad", falta de preparación...

Pero me he prometido a mi misma que eso va a cambiar. Todos en este mundo ven por sus propios intereses, y yo muchas veces las oportunidades no las he tomado por servir a los intereses de los demás, olvidando por completo los mios.

¿Que oportunidades han perdido o tomado de las que se han arrepentido o sentido muy orgullosos?