A los que no es gusta el FUA y critican al sujeto, me recuerdan a la anécdota de los cangrejos mexicanos. ¿Por qué? Porque al sujeto le ha ido mal en la vida pero quiere superarse, sólo que corrió con la mala suerte de que lo agarraron borracho.
O a lo mejor resulta que es un alcohólico, pero qué fácil es criticar, ¿no? Seguramente pasó por cosas muy graves para caer en eso, cada quien sus vías para salir adelante, sus debilidades y sus dificultades.
Además, explíquenme, ¿Cómo está eso de que no les causa gracia el #FUAAA pero sí #juayderito?, es peor lo OTRO, ya que Lopez Dóriga es periodista, duh!
Lo que he podido ver esta semana, es que el pobre mexicano está tan falto de identidad que agarra cualquier cosa de estandarte. Por eso yo no critico el FUA, ¿qué tiene el pueblo, la prole pues? NADA, tiene eso y un bicampeonato de fut Sub17. Déjenlos, es su dicha, su tesoro. El pobre mexicano está tan necesitado de grandeza, que el futbol es lo único por lo que puede sentir orgullo de su país.
Tal vez algunos se sientan incluso despatriados. Si le pusiéramos valor monetario a nuestro himno, dependiendo de cuántos están realmente dispuestos a dar la vida por México, ¿Cuál sería el monto? ¿Qué tan devaluado quedaría? ¿Quedaría debiendo?
Por eso es que digo, a los que amamos a nuestro país: HAGAMOS GRANDES COSAS, aprendamos y después ¡¡¡Compartamos el conocimiento!!! Antes de que la violencia nos alcance y el olvido colectivo entierre toda nuestra esencia.
julio 13, 2011
Pobre, pobre mexicano.
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julio 12, 2011
Breves: Sueño.
Robémosle unos minutos al tiempo en los que dormidos, construyamos un mundo nuevo y envejezcamos juntos, en el más profundo de los sueños... y vivamos este romance que no pudo por completo florecer, y así, al despertar, podamos continuar, tan distantes como el destino decidió que nuestras vidas debían estar en esta cruel y violenta realidad.
Breves. Masoquista.
No siempre es amarga la mentira, no cuando proviene de tu deseo por complacerme; Mas tu ingenuidad al creer que no me doy cuenta de tu engaño, puede llegar a convertirse... en tu mayor encanto. [...MASOQUISTA...]
And I realized I'm a loaded gun, who's trigger nobody can pull, only you... don't waste the bullet.
junio 05, 2011
Manual de superviviencia a una ruptura.
Cambiar rutina, cambiar de lado la cama, incluso las sábanas o edredones, hacer actividades nuevas, escuchar música nueva, comprarte ropa nueva, peinarte diferente, un corte nuevo, tinte nuevo, el caso es que es como si te fueras de vacaciones de la vida que llevabas con él.
Porque yo ahorita, si me acuesto en la cama de siempre, me atacará el recuerdo de cuando hablábamos y hablábamos hasta quedarnos dormidos; y el de todas las veces que nos desvelamos oyendo música y platicando, de las confidencias y confesiones que nos hicimos.
Si me conecto al messenger, me atacará el recuerdo de sus particulares saludos. Me ponía caritas: :O o unos monitos picándose el ojo.
Cada que ponía la cámara y le decía que no quería porque me veía fea SIEMPRE SIEMPRE me decía: si lo que quieres es que te diga que estás linda, pues te lo diré: estás linda.
Y nos poníamos apodos: nene, bonita, corazón, y el último: cara de ganso... decía que le gustaba que le dijera como le dijera, no sé si ese último le gustaba, pero una vez lo hizo mucho reir.
Yo adoraba hacerlo reir, y que él me hiciera reir. Creo que si en algo eramos expertos, era en provocarnos alguna que otra carcajada. Con su muy particular sentido del humor, súmamente parecido al mio, haciamos una comedia diferente, a veces incomprendida.
Nos contábamos nuestras cosas y nos burlábamos de los problemas, como si nada importara. Y para mi, nada importaba si estaba hablando con él.
Yo, amando la música, y él enseñándome de grupos, y de tantas y tantas cosas. Siempre, a diario se daba un tiempo para mi. Para enseñarme. Le gustaba eso, creo yo, que su pasión fuera también la mia. Siempre teníamos cosas interesantes que decirnos.
Él era alguien a quien yo admiraba, y al mismo tiempo alguien que creía en mi.
Cambiaré las canciones de mi reproductor. Cambiaré de estación, pues hay muchos temas y grupos que conocí por él. Cada lugar que acostumbro tiene un recuerdo de él... y eso que nunca nos vimos.
Él es el extraño al que mejor conozco, y al que más he querido. Pero pronto se llegaría el día en que por fin nos conoceríamos. Tal vez el miedo a que tras el encuentro cambiaran los sentimientos o la percepción del otro fue lo que me (nos) hizo actuar como en estos días. Tal vez el miedo nos traicionó haciendo que dijeramos, interpretaramos y sintieramos como no debíamos. Cabe mencionar que ahora seguiremos siendo un par de desconocidos.
No sé si tenga sentido buscar respuestas. Lo que importa hoy es sobrevivir. Yo hice lo posible por mostrar mi cariño y que dejo la puerta abierta, pero no es mi destino esperar por alguien, no pienso ver cómo se me escapa la vida en ello.
Por lo tanto, no sé si esta historia continuará. Lo que sí, es que mi manual es súmamente útil y en casos de emergencia. Coman sano, cocinen un platillo rico, hagan limpieza exahustiva, aprendan una nueva disciplina, aplíquense en aspectos que tenían descuidados.
Cuando menos lo esperemos, ella o él ya no estarán fijados a cada pensamiento, y podreos regresar a la normalidad, o tal vez les venga bien esa nueva vida que se nos inventamos.
Porque yo ahorita, si me acuesto en la cama de siempre, me atacará el recuerdo de cuando hablábamos y hablábamos hasta quedarnos dormidos; y el de todas las veces que nos desvelamos oyendo música y platicando, de las confidencias y confesiones que nos hicimos.
Si me conecto al messenger, me atacará el recuerdo de sus particulares saludos. Me ponía caritas: :O o unos monitos picándose el ojo.
Cada que ponía la cámara y le decía que no quería porque me veía fea SIEMPRE SIEMPRE me decía: si lo que quieres es que te diga que estás linda, pues te lo diré: estás linda.
Y nos poníamos apodos: nene, bonita, corazón, y el último: cara de ganso... decía que le gustaba que le dijera como le dijera, no sé si ese último le gustaba, pero una vez lo hizo mucho reir.
Yo adoraba hacerlo reir, y que él me hiciera reir. Creo que si en algo eramos expertos, era en provocarnos alguna que otra carcajada. Con su muy particular sentido del humor, súmamente parecido al mio, haciamos una comedia diferente, a veces incomprendida.
Nos contábamos nuestras cosas y nos burlábamos de los problemas, como si nada importara. Y para mi, nada importaba si estaba hablando con él.
Yo, amando la música, y él enseñándome de grupos, y de tantas y tantas cosas. Siempre, a diario se daba un tiempo para mi. Para enseñarme. Le gustaba eso, creo yo, que su pasión fuera también la mia. Siempre teníamos cosas interesantes que decirnos.
Él era alguien a quien yo admiraba, y al mismo tiempo alguien que creía en mi.
Cambiaré las canciones de mi reproductor. Cambiaré de estación, pues hay muchos temas y grupos que conocí por él. Cada lugar que acostumbro tiene un recuerdo de él... y eso que nunca nos vimos.
Él es el extraño al que mejor conozco, y al que más he querido. Pero pronto se llegaría el día en que por fin nos conoceríamos. Tal vez el miedo a que tras el encuentro cambiaran los sentimientos o la percepción del otro fue lo que me (nos) hizo actuar como en estos días. Tal vez el miedo nos traicionó haciendo que dijeramos, interpretaramos y sintieramos como no debíamos. Cabe mencionar que ahora seguiremos siendo un par de desconocidos.
No sé si tenga sentido buscar respuestas. Lo que importa hoy es sobrevivir. Yo hice lo posible por mostrar mi cariño y que dejo la puerta abierta, pero no es mi destino esperar por alguien, no pienso ver cómo se me escapa la vida en ello.
Por lo tanto, no sé si esta historia continuará. Lo que sí, es que mi manual es súmamente útil y en casos de emergencia. Coman sano, cocinen un platillo rico, hagan limpieza exahustiva, aprendan una nueva disciplina, aplíquense en aspectos que tenían descuidados.
Cuando menos lo esperemos, ella o él ya no estarán fijados a cada pensamiento, y podreos regresar a la normalidad, o tal vez les venga bien esa nueva vida que se nos inventamos.
mayo 17, 2011
"El cielo"... ¿Tan sólo un cuento de hadas?
Stephen Hawking: cosmólogo, físico y divulgador científico del Reino Unido.
“No existe el cielo, es tan sólo un cuento de hadas” es el polémico tema del día de hoy, ya que esta fue la declaración que hizo Stephen Hawking en una entrevista con el diario británico “Guardian” el domingo pasado.
Entre otras cosas, también dijo que el cerebro humano “Es como una computadora que dejará de funcionar en cuanto fallen sus componentes” y que no habrá nada después de que esto suceda.
Stephen William Hawking (Oxford, 8 de enero de 1942) es un físico, cosmólogo y divulgador científico del Reino Unido. Es miembro de la Real Sociedad de Londres, de la Academia Pontificia de las Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Fue titular de la Cátedra Lucasiana de Matemáticas (Lucasian Chair of Mathematics) de la Universidad de Cambridge hasta su jubilación en 2009.1 Entre las numerosas distinciones que le han sido concedidas, Hawking ha sido honrado con doce doctorados honoris causa y ha sido galardonado con la Orden del Imperio Británico (grado CBE) en 1982, con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1989, con la Medalla Copley en 2006 y con la Medalla de la Libertad en 2009.
Tan sólo por una cosa podría estar de acuerdo con Hawking: la promesa de una vida después de la muerte, o de un cielo, o sencillamente del perdón de los pecados al final de nuestros días si experimentamos un sincero arrepentimiento nos ha hecho que no respetemos nuestro paso por este mundo como deberíamos, pues maltratamos nuestro cuerpo tomando decisiones que a la larga nos deterioran en salud y calidad de vida. Y además, cometemos bajezas y atentamos contra otros y contra nosotros mismos. Es decir, no apreciamos la VIDA.
Y una gran duda viene a mi cabeza: Si Hawking tuviera razón, si el cielo no existiera y al morir simplemente nuestra existencia se acabó, y todos los seres humanos comprendiéramos esto, ¿Qué tanto cambiaría la humanidad? Algunos dirían que al no haber más allá, ahora tienen más razón para entregarse a los placeres, a los vicios, a la delincuencia, estarán dispuestos a QUIÉN SABE QUÉ por satisfacer sus deseos y objetivos personales. Algunos otros, buscarían otras formas de eternidad como escribir su nombre en la historia a través de actos grandiosos para la humanidad. Es decir, estoy segura que el comportamiento humano se dispararía a AMBOS extremos. Pero siempre estará la balanza inclinada hacia uno de los lados, ¿Cuál sería en ese caso?
Pero exista un cielo o no (que en lo personal desde un punto de vista muy particular sí creo) de todo esto, me quedo con estas palabras de Stephen Hawking, y ojalá más personas reflexionaran sobre ello: Existe la necesidad de llenar nuestro potencial en la Tierra, haciendo dándole un buen uso a nuestra vida. ᾠ
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